ASOCIATIVIDAD EN LA ADOPCIÓN TECNOLÓGICA: «DETRÁS DE CADA PYME HAY UNA PERSONA, UNA FAMILIA Y UNA HISTORIA».

NOTA PERIODÍSTICA/OPINIÓN/EMPRENDIMIENTOS.

Por Manuel Hidalgo, Director Red Asistencia Digital Fortalece Pyme Araucanía.

En Fortalece Pyme Araucanía, nos centramos en las personas, NO EN LA TECNOLOGÍA, en el entendimiento profundo de las necesidades, motivaciones, activos y capacidades que movilizan a las Pymes para implementar soluciones innovadoras, basadas en historias y experiencias. En muchas ocasiones se habla (hablamos) de tecnología casi como que fuera otro idioma, tecnología para tecnológicos, Big Data, Machine Learning, Blockchain, Geolocalización, Reconocimiento Facial, Inteligencia Artificial, Data Analitics, por nombrar algunas y pocas veces hablamos de tecnología como una solución real a los problemas de los vecinos, amigos y familiares.

En terreno, hablar de todos los términos mencionados se hace difícil, pero si caminar recorriendo el campo conversando con Valentín Ulloa, Jesús Rodríguez o Felipe Artigas, empresarios agrícolas de la Región analizando cómo las heladas, el comportamiento del clima, los granizos que cayeron el fin de semana, pueden dañar profundamente sus cultivos y lo interesante que sería poder utilizar el celular, el computador o algún dispositivo que los alertara para poder prevenir el daño de los cultivos.

Cuando nos centramos en las personas se abre un mundo de posibilidades, porque cada una es una historia, experiencias, conexiones y formas anímicas de enfrentar las adversidades, y es desde ahí que puedes co-crear un sinfín de soluciones e ideas. En estas conversaciones a campo abierto fue donde determinamos que el sistema de alerta temprana de heladas nace desde el dolor de un agricultor que entiende que sus frustraciones y necesidades son compartidas con otros y se cuestiona si la solución también podría ser compartida. Frente a esa inquietud compartida, junto a Instacrops y su tecnología, resolvimos el problema bajo un modelo asociativo entre 11 pequeños y medianos agricultores de Vilcún.

Basada en esta experiencia asociativa en el agro nos preguntamos: ¿cuántos otros problemas, necesidades y oportunidades tecnológicas se podrían resolver de manera asociativa?

“¿Cuántos tienen un taladro en casa? Un taladro que utilizarán como mucho 12 o 13 minutos en total durante toda su vida. Ridículo, ¿no? Porque lo que realmente necesitan es el agujero, no el taladro. ¿No es mejor alquilar un taladro a alguien o, mejor, alquilar el nuestro cuando no lo necesitamos y ganar así algo de dinero?” ese fue uno de los ejemplos que utilizó en 2010 Rachel Bostman, autora intelectual del “consumo colaborativo” que desarrolló en el libro What´s Mine is Yours (Lo mío es tuyo).

En una Región donde tenemos más de 1.135.000 hectáreas para uso agropecuario (praderas y cultivo), según el Censo Agrícola 2007 ¿Tendremos maquinaria agrícola u otros activos sub-utilizada en la Región? Seguro que sí. Tenemos la convicción que a través de la asociatividad y la tecnología podremos reducir costos, aumentar ingresos y disminuir la incertidumbre, repercutiendo directamente en mejorar la calidad de vida de agricultores y sus familias, porque cuando la tecnología realmente impacta, es cuando mejora la calidad de vida de las personas, genera conexiones y abre espacios de conversar para cuestionarse temas que no habríamos hablado sin esas conversaciones improbables.

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