BREVE ESTUDIO DE LA SINFONÍA N°9 «CORAL» DE LUDWIG VAN BEETHOVEN: HE AQUÍ SUS DESTACADOS MOVIMIENTOS

NOTA PERIODÍSTICA/MÚSICA CLÁSICA/ANÁLISIS MUSICAL/CULTURA/ROMANTICISMO.

A modo de opúsculo musical, realizaremos en esta presente nota, un estudio abreviado de una de las más grandes obras musicales de todos los tiempos: esta vez nos referiremos a la Sinfonía N° 9 denominada popularmente «Coral», de Ludwig van Beethoven (1770-1827) en la que haremos un resumido análisis de su obra, que no por nada, se ha convertido en una de las piezas más famosas y apreciadas dentro y fuera de los teatros, escuchándose incluso en soportes audiovisuales o de audio, así como en partituras ya redactadas y que hoy son motivo de análisis por parte de expertos, docentes, principalmente de historia, música, directores de orquesta, sean profesionales o de aficionados, e incluso periodistas, críticos musicales o intérpretes instrumentistas.

Además, podemos mencionar a este respecto que la Novena Sinfonía del gran Beethoven, ha sido considerada una de las obras más trascendentales, populares e importantes del arte y la música. De ello podemos rescatar como antecedente fidedigno, que el último movimiento de esta sinfonía se ha convertido en un verdadero símbolo de la libertad, principalmente su característico coral de cierre y que además, desde 1985 ha sido nombrado Himno de la Unión Europea (UE), que alude a dichos ideales, principalmente la versión interpretada por el destacado director de orquesta austriaco Herbert von Karajan (1908-1989). Cabe recordar que la obra fue un encargo musical realizado por la Sociedad Filarmónica de Londres, a partir de 1817, en la que Beethoven se dio a la tarea de componerla, siendo finalizada en 1824.

El antecedente se basa en un poema de Friedrich Schiller denominado An die Freude (noviembre de 1785), que se traduce como A la alegría, siendo conocido además como Oda a la alegría , siendo publicada por su autor en 1786, y que provocó en Beethoven el deseo de musicalizarlo ya en 1793, cuando este tenía 22 años. De aquí se desprende una distinción entre la Oda a la alegría en la que se denomina al poema original de Schiller, e Himno a la alegría al cuarto movimiento de la Novena sinfonía de Beethoven, que incluye una selección del texto de Schiller, además de las palabras introductorias del compositor y por supuesto, la música. Durante su estreno en el Kärntnertortheater de Viena en 1824, nadie quería perderse el estreno de la sinfonía y de la que se creía, la última aparición pública del genio alemán y así fue: se recluyó en su domicilio por tres años ya que se hallaba muy enfermo, falleciendo al tercero en 1827.

Al cierre de la presentación, el público quedó fascinado y la vez, ovacionó a los músicos, pese a que en la sala de la fortaleza no hubo mayor asistencia. El músico en tanto, no podía oír el estreno debido a que era sordo, pero lo siguió en una copia de la partitura, imaginando en su propia mente, los sonidos que el público escuchaba. Al término de la presentación y al hallarse aún concentrado en la partitura, uno de los solistas le tocó el brazo y le hizo voltearse para que pudiera ver los aplausos y los pañuelos agitándose en el aire. El compositor finalmente se inclinó y saludó a la audiencia.

Los movimientos de la obra son los siguientes:

1.  Allegro ma non troppo, un poco maestoso.

2.  Molto vivace 

3.  Adagio molto e cantabile.

4.  Presto (Recitativo).

En los cuatro movimientos como sabemos, se da toda una estructura inicial a la obra, como si de un libro se tratara, y que ya al final de dicha obra, viene el ingreso de los coros finales, que muestra un ensalzamiento a la alegría y a los ideales de los hombres, en los que se fomenta el espíritu de hermandad y unión, lo que es un claro motivo de la obra creada. Ampliamente orquestada por toda la familia instrumental (cuerdas, vientos y percusiones), y que le otorga un mayor realce. Por ello, constituye una magnífica arquitectura musical con diversas texturas que parten con el recitativo y luego la doble fuga, pasando posteriormente por el rol de los solistas, coro, etc.

Mientras tanto, la letra, en alemán, se halla muy bien acompasada con la música, donde hace uso de los unísonos del coro y los metales para enfatizar el mensaje. Los fortes se acentúan, principalmente en los coros, dándole un verdadero realce épico -aún existiendo un leve adagio y un andante- pero que cierra toda la obra en un prestissimo interpretado por los mismos coros a la vez que por la orquesta. He aquí sin lugar a dudas, una de las más grandes obras que le ha dado a Beethoven un enorme reconocimiento y que cierra un ciclo de aquellas inolvidables sinfonías.

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